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4 nuevos intercambiadores conectarán las redes de transportes de Madrid

La movilidad de los habitantes es vital en una gran urbe y el buen funcionamiento del transporte público favorece esa movilidad. Los usuarios madrileños van a contar en los próximos años con cuatro nuevos intercambiadores situados en Valdebebas, Conde de Casal, Legazpi y Chamartín. La idea es que todas las entradas a la capital tengan un intercambiador.


El primer intercambiador será el de Valdebebas y comenzará a construirse en 2022. Este ámbito contará además con tres nuevas estaciones de Metro, en un ramal de 4,5 kilómetros a partir de la estación Feria de Madrid, de la línea 8. Dará servicio a los vecinos de la zona y garantizará el acceso al Hospital Isabel Zendal, a la ampliación de IFEMA y a la futura Ciudad de la Justicia.

Precisamente la primera de las nuevas estaciones de Metro de Valdebebas, que va a estar junto al actual de Cercanías, actuará además como intercambiador con la EMT y con los nuevos autobuses eléctricos con carriles rápidos reservados que se pondrán en marcha. Se trata del BRT (bus rapid transit), que dará servicio a los vecinos de Valdebebas.

Conde Casal

Este intercambiador, en fase de redacción de proyecto, va a ordenar 24 líneas de autobuses, 8 urbanos y 16 interurbanos. Será el sexto gran intercambiador de la ciudad, junto a Príncipe Pío, Moncloa, Plaza de Castilla, Avenida de América y Plaza Elípticas. Contará con una terminal de autobuses en superficie y la estación de Metro de Conde de Casal de la línea 6, que se ampliará con la llegada también de la línea 11 a este punto.

Legazpi

La Comunidad de Madrid prevé que en 2025 finalice la construcción de este gran intercambiador que conectará las líneas 3 y 6 de Metro con los autobuses de la EMT y con los interurbanos procedentes de la A4. Un total de 22 lineas de autobuses urbanos y 9 de interurbanos confluirán en este punto.

Chamartín

El nuevo desarrollo urbanístico Madrid Nuevo Norte que se va a ir desarrollando en los próximos años al norte de la capital, contempla la construcción de un nuevo intercambiador de transportes conectado a la futura nueva estación de Chamartín, que se convertirá en la mayor de España.